La cultura del vino en la DO Bullas es una herencia milenaria. El hallazgo de numerosos elementos arqueológicos en diferentes municipios de la DO, sitúan los inicios de la elaboración a más de 2.600 años de antigüedad, aunque la extensión de los viñedos y la generalización del consumo llegaría en la época romana. Se hallan así en el territorio y en concreto en Bullas, elementos arqueológicos de esta época encontrados en diferentes yacimientos de villas romanas. El Niño de las Uvas o el Sello del Castellar son dos ejemplos donde se representa la Vendimia y por tanto la tradición vitivinícola de estas tierras.

El período visigodo mantendría la producción dirigida especialmente a comunidades religiosas, como se pone de manifiesto en Begastri (Cehegín), convertida en Sede Episcopal (VI d.C.).  Tras la caída de Granada y la etapa musulmana la zona experimentó un desarrollo gracias a la extensión del viñedo y a la elaboración de vinos que satisfacían las necesidades alimentarias, religiosas, económicas e incluso de salud pública.

A partir del siglo XVI se produce la expansión del viñedo en el territorio de la Denominación de Origen Bullas, y ésta se convierte en una gran tierra vinatera.

Existe una gran tradición del vino entre la población del territorio DO Bullas, la cual se fue incrementando como demuestra la presencia de una gran cantidad de bodegas tradicionales en casas tanto en el campo como urbanas. Tal es el caso de la antigua bodega situada en la actual sede del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Bullas, que presenta una colección de tinajas tal, que induce a datar la bodega del siglo XVIII o incluso anterior.

Se aprecia un cambio en la tecnología, y una apuesta por la calidad y la producción principalmente en el siglo XIX con la transformación del viñedo local saltando del regadío a las tierras de secano y consolidando su reconocimiento entre los vinos de la comarca. Pero la expansión del último milenio fue frenada a finales del siglo XIX como consecuencia de la llegada de la filoxera, que alcanzó el territorio de la DO Bullas allá en el año 1894 y de donde surgirían un Sindicato y Cámara Agraria, formas de asociación de los viticultores para combatir la situación. Los agricultores tuvieron que arrancar las plantas contagiadas y repoblar con vides americanas resistentes al insecto, pero se resistieron a cambiar a otros cultivos.

A partir del siglo XX ante la crisis a nivel mundial de la filoxera y los ataques de mildiú de 1933, aparece el deseo de perfeccionamiento de los vinos y el abandono de técnicas tradicionales, en pro a elaboraciones modernas de Vinos Finos. El asociacionismo de la época de los viticultores sería el germen de la creación de las dos grandes cooperativas vinícolas de la DO Bullas, que surgieron en la segunda mitad del siglo XX para compensar unos precios cada vez menos ventajosos. Esta revolución pronto requirió de la modernización de las bodegas e incluso la construcción de nuevas, lo que pronto sucedió.

Llegaría así en 1935, el primer intento de reconocimiento de la Denominación de Origen, con la inscripción de en el Registro de la Propiedad Industrial de la marca “Bodegas Murcianas” con la indicación comercial de procedencia “Bullas” y la solicitud del Ayuntamiento de Bullas al Ministerio para que los vinos conocidos como “Vinos de Bullas” quedaran protegidos por la denominación de origen. El expediente quedó interrumpido por el inicio de la Guerra Civil pero de nuevo en los años setenta con la llegada del nuevo Estatuto de la Viña, del Vino y los Alcoholes, se retomaron los trámites.

El 17 de noviembre de 1971 aparece la Junta Local Vitivinícola en el municipio de Bullas, por Orden Ministerial, que tratará los temas referentes al cultivo de la vid, elaboración, almacenamiento y comercialización del vino. En el año 1988 se crea el Centro Gestor Vinos de la Tierra de Bullas, fruto del acuerdo intersectorial del sector vitivinícola de la Comarca que comprende la zona de influencia del vino de Bullas, con el fin de sentar las bases para optar a la “Denominación de Origen Bullas”. Desde aquella fecha, y tras una intensa labor en pro de un Acuerdo Intersectorial, se optó de una manera oficial y definitiva a la Denominación de Origen, acudiendo a los organismos oficiales ante los cuales se realizaron las oportunas gestiones. La consecución de la Denominación de Origen, que abarcaría los municipios de Bullas, Mula, Ricote, Cehegín, Pedanías Altas de Lorca, Caravaca, Moratalla y Calasparra, supondría un reconocimiento a nivel regional, nacional e incluso internacional, que conllevaría a una indudable ventaja para los productores y bodegueros, pues se verían facilitadas sus posibilidades de comercialización, abriéndoles mercados hasta ahora inaccesibles por la carencia de Denominación de Origen, finalmente concedida en el año 1994 por Orden del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y ratificado por Orden de 5 de septiembre de 1994.

MONASTRELL - Variedad tinta

La Monastrell es la variedad autóctona y por tanto mayoritaria en la Denominación de Origen Bullas.

 

La denominación Monastrell procede etimológicamente del latín Monasteriellu-Monasteriell, diminutivo de Monasterie-Monestir, nombre que puede asociarse a la propagación de estas cepas desde los monasterios. Esta variedad es conocida por diferentes nombres, dependiendo del lugar donde se produce, Mourvedre en Francia, Rossola Nera en Italia, y en otros lugares como Australia, Estados Unidos y Chipre Mataro. En España su nombre también varía según las regiones, y sin ir más lejos, en la propia Región de Murcia, se la puede encontrar como Reyno, Gayata, Morrastell y Morastell; o como Casca del País en el propio municipio de Bullas.

 

En los Reinos de Valencia y Murcia, la Monastrell fue implantada por derecho de conquista de la Corona de Aragón. Se extiende por el Sureste de la península acogiendo las Denominación de Origen de Alicante, Almansa, Bullas, Jumilla y Yecla.

 

De racimos medianos-grandes, densos y de elevada compacidad debido a su gran floración. Las uvas son pequeñas, de perfil esférico y sección transversal.

Con una piel negro-azulada gruesa y consistente, rica en antocianos, pulpa muy carnosa, blanda, y poca cantidad de taninos.

De porte muy vertical, presenta brotación tardía, porte erguido, maduración lenta y tardía frente a otras variedades tintas como la Tempranillo, Cabernet Sauvignor, Merlot o Syrah.

Contiene un potente sistema radicular, capaz de extenderse con facilidad, siendo una planta muy resistente, capaz de aguantar bien tanto la sequía como las heladas.

 

Su máximo potencial enológico se obtiene vendimiando la uva madura. Da vinos con alto grado alcohólico, no muy ácidos, tánicos, color intenso y muy aromáticos. Aptos para el envejecimiento.

SYRAH - Variedad tinta

Origen dudoso. Se cree, por su nombre, que procede de Shiraz en Irán, pero otras teorías datan su origen del valle del Ródano.

Sinonimias: Candive Noir, Entournerein, Hermitage, Hignin Noir, Petite Syrah, Plan de la Biaune , Schiraz, Serine, Seräne, Shiraz, Sirac, Sirah, Syra y Syrah.
Es muy cultivada en todo el mundo, en Centro y Sur de Francia sobre todo y en los nuevos países productores de vino: Chile, Argentina, Australia.

Sensible a Botrytis, ácaros y clorosis.

Vinos de acidez alta, con cuerpo, taninos y mucha materia colorante violácea. Aromas florales y afrutados.

TEMPRANILLO - Variedad tinta

Se cree que llegó a España por la Ruta Jacobea , procedente de Borgoña, aunque se considera autóctona de La Rioja.

Llamada Cencibel en Castilla-La Mancha y Madrid, Tinto Fino , Tinta de Toro y Tinto del País en Castilla y León, y Ull de Llebre (ojo de liebre) en Cataluña.

Cultivada en las zonas vitivinícolas de centro y norte de España. Planta vigorosa y sensible a la sequía. Muy sensible a oidio, y algo menos a mildiu y erinosis.

Da vinos bien equilibrados, de acidez y graduación media, color intenso y excelentes aptitudes de crianza.

GARNACHA TINTA - Variedad tinta

Variedad de uva tinta. Es una de las variedades que más sinonimias posee: Alicante, Aragonés, Cannonao, Granaccia, Granaxa, Grenache Rouge, Lladoner, Lladoner Negro, Navarra, Rousillon Tinto, Rousillon, Tinto Aragonés.

Es una de las variedades más extendidas por España. Se considera oriunda de Aragón, pero también es conocida como Alicante, por lo que su origen puede estar en el sureste peninsular. También se cultiva en Francia, donde se denomina Grenache.

Cepa muy vigorosa, necesita poco aporte hídrico. La planta es muy productiva, resiste bien el frío pero es sensible a Mildiu, Botrytis y corrimiento del racimo.

Los racimos son de tamaño medio y compactos. Las uvas son medianas, dulces, ovaladas y de color rojo violeta oscuro.
Proporciona mezclas equilibradas y envejece bien.

Los vinos son equilibrados, de escaso color, alcohólicos, con cuerpo, poco ácidos. Poco astringentes. Los aromas son delicados, frutales. En boca son carnosos, suaves.

CABERNET SAUVIGNON - Variedad tinta

Procedente del Médoc francés (Burdeos). Se cultiva en todo el mundo. Implantada en norte de España hace años, pero se está experimentando en otras muchas zonas españolas.

Sinonimias: Burdeos Tinto, Carbouet, Petit Cabernet, Petit Vidure, Vidure.

Planta vigorosa con rendimientos no muy altos. Se adapta bien a climas templados y poco húmedos. Sensible al oidio y algo sensible a mildiu, escoriosis y erinosis.

Hollejo muy grueso. Las bayas son pequeñas y redondas. Dan un vino de color rojo intenso, con cuerpo, aromático y provisto de un leve y característico sabor herbáceo a pimiento verde al cultivarse en zonas cálidas.

Vinos de color intenso, alta acidez y buen grado alcohólico. Se comporta muy bien en crianzas debido a su alto contenido en taninos, gran equilibrio y estabilidad de la materia colorante.

MERLOT - Variedad tinta

Procede de la región de Burdeos. Tras la Cabernet-Sauvignon , es la variedad de uva más frecuente en todo el mundo. Su cultivo está muy extendido por toda España.

También es llamada Merlot Noir.

Planta vigorosa, de alta productividad y brotación temprana (le afectan las heladas primaverales). Resiste bien las enfermedades. Sus racimos son cilíndricos, de tamaño medio pero poco densos. Las uvas son medianas, de color negro-azulado.

Da vinos muy aromáticos, suaves y finos. Suelen ser de color rubí, dando notas en cata de hierbas y especias. En nariz es frutal. Aguanta bien la crianza en madera.

PETIT VERDOT - Variedad tinta

Origen bordelés. Se cultiva en Chile, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda.

Variedad minoritaria respecto a otras variedades en Francia. De brotación temprana y maduración tardía. Es una variedad de ciclo largo. Racimos de tamaño medio y bayas pequeñas. Lleva unos 10 años cultivándose en España.

Si tiene una buena maduración, da vinos potentes con mucho color. Aporta color, tanicidad y cuerpo a los vinos. Muy aptos para crianza.

MACABEO - Variedad blanca

Es la variedad blanca más cultivada en Denominación de Origen Bullas. Se utiliza para elaborar los vinos blancos secos de más calidad, destinados a D.O.

Sinonimias: Macabeu, Viura, Viuna.

Originaria de Cataluña o Castellón. Principalmente se cultiva en las zonas vitivinícolas mediterráneas: Cataluña, Aragón, Comunidad Valenciana y Murcia. También en La Rioja , Extremadura y zona centro peninsular. Es una de las variedades más cultivadas en España. También en el sureste de Francia y norte de África.

Sensible a Botrytis, Oidio y al Mildiu.

Los racimos son de tamaño medio, al igual que las bayas, de forma esférica. Hollejo fino.
Da vinos con intensas notas florales y frutales. Suaves y elegantes en boca, potentes y ligeramente amargos. Acidez y alcohol equilibrados. Da buenos resultados en fermentaciones en barricas de roble. Se suele mezclar con Airén. En Cataluña se utiliza para elaborar cava, acompañada de otras variedades.

AIRÉN - Variedad blanca

Originaria de La Mancha. Variedad más plantada en España, en La Mancha principalmente, y en todo el centro peninsular. En el mundo ocupa el 30 % de la superficie de viñedo, por lo que es la más cultivada.

Sinonimias: Lairén, Aidén, Manchega, Valdepeñera y Forcallat blanca.

Cepa rústica y dura. Resistente a sequía y enfermedades. Productiva. Racimos grandes y apretados. Bayas grandes, redondas, de color dorado.

La variedad Airén produce unos vinos de aromas característicos afrutados. Color pálido. Acidez moderada. Grado alcohólico alto. Elaboración de vinos jóvenes tradicionales.

CHARDONNAY - Variedad blanca

Procede de Borgoña. Está presente en todos los países vitícolas del Mundo.

Sinonimias: Auxois Blanc, Gentil Blanc, Rulander, Weisser.

Variedad de ciclo corto. Cepas se adaptan a muy diferentes zonas. Plantas vigorosas. Su racimo es pequeño las uvas de color ambarino, pequeñas y esféricas, con hollejo fino, pulpa consistente y sabor azucarado.

Vinos aromáticos, afrutados, muy finos, equilibrados, de gran calidad. Dan buen resultado en crianza. También se utiliza para Champagne.

MALVASÍA - Variedad blanca

Originaria de Asia Menor o Grecia se repartió por el Mediterráneo, llegando a Canarias. Es una de las cepas más antiguas que se conocen. Asentada principalmente en Canarias, Aragón, Comunidad Valenciana, La Rioja. Fuera , en Italia y Portugal (Madeira).

Sinonimia: Arinto do Sao, Assario Branco, Blanquirroja, Subirat Parent y Tobía.

Plantas poco vigorosas con bajas producciones. Sensible a enfermedades. A podredumbres sobre todo. Las bayas son pequeñas y redondas, tomando color amarillo rojizo en la maduración. Racimos de tamaño medio no muy compactos.

Vinos muy aromáticos. Ligero amargor combinado con toque de dulzor. Ácidos.

Tradicionalmente utilizada para elaborar vinos de postre aromáticos. Da muy buen resultado criado en madera.

MOSCATEL DE ALEJANDRÍA - Variedad blanca

Se cree que su origen es Alejandría. Cepa mediterránea. Se cultiva principalmente en Valencia, Alicante, Málaga y Canarias.

Sinonimias: Gordo, Lexia, Setúbal, Moscatel Romano.

Necesita sol y le van bien las zonas costeras.

Alto contenido en azúcar y muy aromática. Recuerda el aroma a pasas. También se destina a consumo en fresco y como pasa.

SAUVIGNON BLANC - Variedad blanca

Originaria del Valle del Loira. Su nombre es resultado de la unión de sauvage y vignon.

En España se cultiva principalmente en Cataluña (Penedés) y Castilla y León (Rueda). También en todas las zonas emergentes de elaboración de vinos.

Sinonimias: Fumé Blanc, Muskat Silvaner y Puinechou.

Brotación temprana, resiste bien el frío. Va bien en zonas frías y también en secas.

Racimos de tamaño medio, cilíndricos. Bayas redondas amarillo dorado.

Da vinos elegantes, secos, ácidos y de buen contenido alcohólico. Muy aromáticos. Aromas herbáceos y florales. Se comporta muy bien en vinos sometidos a crianza y en los cavas.

MOSCATEL DE GRANO MENUDO - Variedad blanca

Posiblemente ya se cultivaba en Época Romana. Actualmente se cultiva en Andalucía principalmente y Navarra.

Sinonimias: Moscatel Almizclero, Moscatel Dorado, Moscatel Morisco y Muscat d´Frontignan.

Sensible a Oidio y Mildiu.

Racimo pequeño y compacto. Bayas esféricas de color dorado. Sabor de uva muy intenso, como almizcle, da sabor amoscatelado. Posiblemente sea ancestro del utilizado como uva de mesa.

Elaborado como vino blanco seco, da alta graduación y acidez. Muy aromático. Complejo.
Por su elevado contenido en azúcar se suele elaborar como vino generoso, dejando las uvas pasificar.

Viticultura

Las acciones que se desarrollan en campo son prácticas culturales que fomentan la calidad de la uva y el cuidado del medio ambiente.

 

El cultivo del viñedo en la zona de la D.O. Bullas es el resultado de aunar labores tradicionales y saberes ancestrales junto a la integración de tecnología disponible.

01

 

Antes de la plantación- Abonado con materia orgánica:

Se realiza un abonado de fondo, con estiércol preferentemente, para preparar el terreno y que la planta tenga nutrientes necesarios para desarrollarse. También aumenta la esponjosidad de la tierra, junto con el desfonde, facilitando el desarrollo de las raíces y su penetración en el suelo.

 

Plantación:

Se realiza la plantación del pie o patrón que ha de sustentar la planta de vid. Los patrones procedentes de variedades americanas resistentes a la filoxera principalmente utilizados según las características del terreno, el clima y la pluviometría son: R-110, 161-49 y 1103-Pausen.

 

El sistema tradicional es el cultivo del viñedo en vaso y en secano, aunque también se hacen plantaciones en espaldera, generalmente para variedades diferentes a la Monastrell.

 

02

 

Injerto y poda de formación:

A continuación, se procede al injerto con la variedad elegida y deberá esperarse al menos tres años desde la plantación, para que las vides empiecen a tener producción de uva. Será entonces cuando se recurrirá a la poda de formación, indispensable en los primeros años de vida de la vid, con el fin de formar la planta adecuadamente.

 

 

 

Poda y otras labores:

La poda en la época invernal cuando el desarrollo de la planta está parado.

Poda en verde o escarda. Eliminación de brotes y chupones de zonas donde no se quiere que sigan desarrollándose, principalmente los que salen del tronco. Debe realizarse antes de la floración.

03

 

Despuntes. Se cortan los extremos de los sarmientos en crecimiento. Debe realizarse correctamente y en la época adecuada con la floración, para favorecer el cuajado.

 

Aclareo de racimos. Debe realizarse antes del envero con el fin de equilibrar la planta, dejando sólo la carga suficiente para una óptima maduración y obtención de la mayor calidad posible de las uvas destinadas a vinificación.

 

Puede realizarse deshojado para airear las plantas y exponer los racimos a la luz para su óptima maduración.

 

El laboreo de la tierra es imprescindible para reducir la erosión y la competencia de los viñedos con las plantas adventicias y favorecer la acumulación de humedad y oxígeno en el suelo. El número de labores anuales que se dan al viñedo depende del viticultor.

Clima

Las características climáticas influyen notablemente en la calidad de los vinos. El ecosistema del que forma parte la variedad de vid Monastrell se encuentra a una altitud entre los 600 y 900 metros sobre el nivel del mar, con influencias climáticas del Mediterráneo y del interior de la península. Las temperaturas que se registran en la zona son adecuadas para el desarrollo del ciclo vegetativo y productivo de los viñedos, especialmente de la Monastrell, aunque esporádicamente se observan temperaturas extremas, que van desde heladas en primavera a golpes de sol en verano.

En la zona, el clima mediterráneo está muy matizado por la altitud de la zona. Los inviernos son cortos pero rigurosos, con episodios de nieve. Los veranos son muy calurosos durante el día, a pesar de que el clima es generalmente más frío que el que caracteriza otras zonas de la región, ya que existen repentinos vientos helados procedentes de la montaña, y esto produce un notable refrescamiento nocturno, factor de clara influencia positiva sobre la calidad de la uva.

La temperatura media anual es de 15,6 º C., con una máxima de 39ºC, en el mes de agosto, y de -4ºC, en el mes de enero, siendo la oscilación entre las temperaturas medias verano-invierno de unos 15ºC. El tiempo libre de heladas es de unos 7 meses, de abril a octubre. La precipitación media es escasa, del orden de 300 mm. Periódicamente se producen lluvias torrenciales y tormentas, principalmente en septiembre y octubre. Las exigencias de luminosidad están ampliamente cubiertas en la zona existiendo una fuerte insolación (promedio anual de 2.900 horas).

Suelo

El terreno es de tipografía accidentada con altitud ascendente de sur a norte por lo que los suelos sobre los que se desarrolla el cultivo de la DO Bullas son muy diferentes en profundidad y textura. Esta tipografía origina pequeños valles con suelos pardo-calizos y de costra caliza sobre las laderas; y suelos aluviales en los centros de los valles donde también podemos encontrar sílex de características edafológicas muy variables.

Los suelos se caracterizan por ser muy pobres en materia orgánica (por debajo del 1,5%) y presentar altos contenidos de carbonato cálcico y caliza viva.

En su mayoría, son suelos francos y ligeros con buen drenaje. Aparecen en sus diferentes horizontes flora y fauna que ayudan a la incorporación de nutrientes y como soporte de las plantas, y además son lecho de las levaduras que intervendrán en la vinificación.

Funciones de la D.O. Bullas
Económica

La Denominación de Origen Bullas juega un papel fundamental en todos los eslabones de la cadena de valor del vino, involucrando a diferentes actores del territorio: viticultores, bodegueros, consumidores, entre otros. Su contribución más eficaz radica en la obtención de un valor añadido a lo largo de la cadena de producción del producto y en el precio final.

Otros efectos positivos son el efecto multiplicador económico en otros sectores como son la hostelería, la restauración, las visitas a nuestros museos y en la formación de una imagen bondadosa en torno a una actividad milenaria.

Social

Los efectos sociales positivos derivados de la Denominación de Origen Bullas se traducen en la contribución de ésta en la fijación de la población del territorio mediante la preservación y creación de puestos de trabajo. La generación de riqueza en el área geográfica proporciona estabilidad social en el medio rural, ya que ni la producción de la materia prima, ni el proceso de elaboración se pueden deslocalizar, por lo que los ingresos generados por éstos se generan y se quedan en la zona, manteniéndose así un tejido social que evita la despoblación.

Se fomenta la diversidad del territorio, lo que supone un extraordinario enriquecimiento a nivel social: diversidad productiva con distintas variedades de uvas, diversidad territorial a lo largo de una gran comarca natural donde la vitivinicultura actúa como elemento vertebrador, diversidad natural y diversidad cultural con costumbres, fiestas, cantos, museos, etc., que contribuyen a tejer una malla de relaciones sociales.

Medioambiental

La sostenibilidad medioambiental es fundamental para mantener la expresión del viñedo, favoreciendo la relación existente entre lugar y tipicidad del vino. La Denominación de Origen Bullas contribuye al desarrollo medioambiental del área geográfica productora, constituyendo el cultivo de la vid un elemento fundamental en la conservación del paisaje agroforestal.

Por un lado, el viñedo contribuye a la biodiversidad, mediante la conservación de la flora y fauna de espacios protegidos como las Zonas de Especial Protección de Aves (ZEPAS). Los mosaicos de viñedos en terrenos marginales junto al monte son una pieza estratégica para el cuidado de estos paisajes ya que actúan como cinturón de seguridad contra la propagación de fuegos, en la lucha contra la erosión y contribuyen a la fijación de carbono.

Cultural

Desde que los romanos inundaron la península, ellos ya detectaron grandes cualidades para el cultivo de la vid en España. Las culturas que han sucedido a la romana han seguido cultivando la vid como ahora la conocemos. El vino siempre ha formado parte de la alimentación tradicional mediterránea y aún lo sigue siendo.

En el territorio de la Denominación de Origen Bullas, la vitivinicultura es una forma de vida que se fundamenta en la historia, el paisaje, la gastronomía, la arqueología, el arte, etc. Encontramos paisajes de viñedos milenarios y bodegas, lagares y edificaciones, que conforman un auténtico itinerario de la cultura del vino y de la arqueología industrial vinícola. Prueba de la repercusión del viñedo y el vino en la cultura de la zona la tenemos en los yacimientos arqueológicos (Los Villaricos, La Villa Romana de los Cantos) en los museos (Museo del Vino de Bullas, Casa Museo de Don Pepe Marsilla), en las fiestas tradicionales (Caballos del Vino de Caravaca de la Cruz).