Consejo Regulador

Controles

El Consejo Regulador para calificar vinos con denominación de origen realiza los siguientes controles:

Vendimia

Durante la vendimia se realizan controles a la entrada de uva en las bodegas para la comprobación de su estado sanitario, limpieza de instalaciones…

También se van anotando las entradas de las diferentes partidas de uva (cantidad, variedad y su procedencia).

Se intentan hacer el mayor número de controles para tener una idea lo más exacta posible del desarrollo de la vendimia.

Uva

Una vez terminada la vendimia, se solicita a las bodegas el número de kilos totales que han elaborado durante la vendimia de ese año, diferenciado por variedades.

Los viticultores deben presentar a la Consejería de Agricultura la Declaración de Cosecha (de uva), que es un impreso donde declaran la cantidad de uva producida; son datos de los hl/ha de cada una de las parcelas que se han obtenido en la campaña.

Vino

Las bodegas presentan la Declaración de Producción (de vino), que entregan a la Consejería de Agricultura y Agua. Este impreso formalizado distingue vinos por tipo (blanco y tintos/rosados), y calidades (vinos de mesa o V.C.P.R.D.).

Una vez terminada la vendimia y recogidos los datos, se hacen cálculos totales para saber cómo ha sido la campaña, tanto en cantidad de uva como en calidad, estimada según los controles realizados durante la vendimia, y según las apreciaciones de los propios bodegueros.

Tras la vendimia

Se procede a sondear a las bodegas para que informen del estado de los vinos elaborados para ir tomando muestras y calificar partidas. Normalmente se empiezan a calificar vinos blancos y rosados. Posteriormente, tintos y vinos de otros tipos, destino barrica….

Se visitan las bodegas, y se toman muestras, normalmente de depósitos, o recién embotellados. Las muestras servirán para realizarles análisis químicos y comprobar si cumplen con los parámetros establecidos. Se toman datos del vino, tipo, litros en existencias, añada…

Posteriormente se llevan a cata ciega, que se realiza en el Consejo Regulador, por su Comité de Cata. Si pasa analítica y análisis organoléptico, la partida de vino es calificada.

Embotellado

Una vez que la partida de vino es calificada, la bodega debe informar al Consejo Regulador del embotellado de ese vino, si se va a embotellar la partida completa, o sólo una parte de ella.

Para el embotellado, el Consejo Regulador le proporciona a la bodega el número de contraetiquetas necesario para hacerlo, o si la bodega utiliza contraetiquetas propias, le solicita permiso sobre la numeración que se va a emplear.

Etiquetado

Antes de proceder al embotellado de un vino calificado como D.O. Bullas, se debe haber aprobado el uso de la etiqueta que se va a utilizar. Para ello, la marca debe estar registrada en el Registro de Patentes y Marcas, y la etiqueta cumplir con las normas establecidas en la Ley de Etiquetado y en el Reglamento de la D.O. Bullas. Una vez comprobados todos estos puntos, se aprueba el uso de la etiqueta.

Seguimiento

Una vez que los vinos están calificados y en el mercado, se les pueden hacer controles de seguimiento. Normalmente este tipo de control se les realiza a vinos embotellados de larga duración, es decir, vinos con crianza o reserva que pueden permanecer mucho tiempo comercializándose, ya que pueden ir perdiendo calidad.

Para su control, se toma una muestra en la bodega y se lleva a calificación, siguiendo el mismo protocolo que a vinos recién elaborados: Se le realizan análisis químicos y organolépticos. Si pasa, no hay problema en que siga comercializándose, ya que no ha perdido sus cualidades iniciales como vino con D.O. Bullas.

Certificaciones

Las certificaciones de los vinos con D.O. Bullas se realizan una vez pasadas las pruebas descritas anteriormente. Se emite certificado con todos los datos del vino y con la numeración de las contraetiquetas que se van a utilizar para su embotellado. Así se tiene el vino totalmente controlado.

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